martes, 3 de junio de 2014

Canto...



Entierra demonios en fozas de olvido
camina de la mano de la vida
sumergete en los pozos de
las experiencias, ve a la academia
y transita mucho por la calle ¡mucho!
así serás el doble de inteligente,
recorre los pasadizos del destierro
con dignidad, dale siempre una
oportunidad más a la poesía
haz lo mismo con la música, 
no te niegues al placer por ningún
tabú ni temás demostrar
tus deseos más íntimos…

Fascínate de una intensa sonrisa
y de unas bellas piernas no gastes
tanta energía en el odio
aprende a disfrutar de
la soledad, cultiva el no regirte
por papeles y busca dentro
del bosque la riqueza de este mundo  
porque a pesar de todo lo que sucede
la tiene y forma parte de ti,
¡de tu especie!

Vuelvete sordo ante el ego
piérdete en los brindis
de las ferias que celebran la vida
sácate de una vez por todas
los absurdos complejos,
desprecia las ideas fijas
ríete de ti mismo la seriedad
trae vientos gélidos
celebra el oponerte al engaño
que desean inculcarte día a día
no repitas lo que otros quieren
aléjate de las voces del silencio
que hablan sin hablar siempre
 y entona tu propia voz…  

Destierro...




Emociones que fluyen
como un sube y baja al que
debemos acostumbrarnos
¡mentira! soportar esta existencia
y sus matices es una opción individual…
cada crepúsculo lleva la soledad
a las cortezas humanas
siempre estamos solos, siempre…
percibir esta realidad entre
incomprensiones y contradicciones
pensar demasiado es encontrar conflictos
es vernos diminutos e intrascendentes
dentro del caos que parece reírse
de las nimiedades arrogantes
caos que proyecta rayos de luz para que
nuevamente caigas con una sonrisa
ingenua creyendo estar a pocos metros
de eso llamado felicidad.

Cuantos miles de rostros ingenuos a
través del tiempo con sonrisas
potenciales de luz infinita
se han apagado en cuestión de segundos
con solo un toque de realidad,
de cruda, de cruel realidad…

El resignarse nos hará más liviano el equipaje
al deambular por las sendas de la existencia
si, liviano, no hay que esperar más.
La lucha más innecesaria peleada por
cualquier hombre es intentar retornar a
lo que lo hacía feliz en antaño
es torpe e imposible, no estamos en el mismo
lugar nunca, ya lo explicaba el “oscuro”
hace mucho tiempo…

Excelsos recuerdos
acompañandos de aguardiente
en bares donde la sinceridad humana
tiene dientes rotos y perfumes baratos
que brindan al unísono por serenatas
de antaño, así se gozan algunas cosas…

En el silencio he encontrado respuestas
que merecen continuar allí, en ese silencio,
en esa soledad que se va, que vuelve,
que siempre está allí…
cuerpos llenos de vacios y tormentos
soportando días donde nada ocurre
donde nada intenso abraza las
membranas como si lo hace el viento
de la monotonía; días de humillaciones,
de digestivos, de miedos, de silencios
arrastrando pies
llevando la cabeza agachada
pensando puerilmente que en algún lugar
de este mundo hay amor para nosotros,
no existe tal cosa para muchos de esta
especie que se carcome cada día más
y más pero no es una tragedia que
valga la pena sufrirla…
el espíritu humano es derrotado
hora a hora y la evolución,
la evolución nos ha hecho
agachar la cabeza…     

miércoles, 23 de abril de 2014

Reconociéndome...


Recorriendo las rutas que deseo
reconocerse no es fácil
pues los preceptos han hostigado
desde los principios de los tiempos
si es que los hubo quizá habrá
un final…

Indescifrable caos que observo
maravillado entre astros
y océanos, entre vagabundos y
sus ritos y acá, me reconozco como
barco que hunden sus anhelos
y tristezas, me reconozco aferrándome
a la orilla de la cual salgo balbuceando
letras plasmadas y resistencias
esperanzadoras para esta especie…

Soy pues un hombre de ráfagas
y fuerza que también cae
en estrafalarios subterráneos y
camina en ciudades destruidas
donde el rumor grita murmullos
de torturas… aquí, yo
parado bajo esta brisa que golpea
mi paladar mirando a esos entes
cabizbajos que arrastran los pies
en las aceras de la incomprensión
donde también deambulan
sonrisas románticas que buscan
detener el tiempo en la pasión…

Espero al viento que sopla a favor tras
viajes inmorales que sanan provenientes
heridas de féminas
a las que no guardo rencor
hace tiempo deje de despreciar aquellas
palabras que esta boca expulsaba
sin gustar a otros
pues las decisiones impopulares
acostumbran en muchas ocasiones
a tener el consentimiento del universo
me reconozco solo y parte de este todo…

Silencio, silencio, el frenesí
me arropa nuevamente, lo siento
tan cerca tan cerca como
tus manos que recorren esta
geografía sensible que cede
a las aguas del placer…
y aprendí a no culpar
de mis demonios a terceros y a saber
que el amor no abraza a todos…

Me reconozco enamorado
de toda persona que se abra frente a mí
declarándose (quizá sin saberlo)
 humana y pequeña,
enamorarse a cada salida del sol y
admirar toda esta bipolar sinfonía de un
mundo avasallador donde nos
encontramos como luz y oscuridad,
lagrima y sonrisa, latidos y silencios,
tus golpes y tus caricias…

Me reconozco acá existiendo, asustado,
maravillado dentro de esto que
conozco y desconozco y del que
estoy (no del todo triste)
 condenado a ser parte…  

jueves, 13 de febrero de 2014

Canto Inmoral



Eh ahí el instinto que no cansará de buscar
placeres lacerados por oscuros
feligreses, el rupestre pintor
dibujando melodías dionisiacas
en valles inundados de vino y orgías
jugando a romper los bordes
de la realidad, desprendiéndose
de las argollas del ego para extraviarse
 en los pasadizos de la embriagues
sensorial que nos reconoce tan natura,
causando pánico en los clérigos de
occidente, el caminante
observando calles como funerales
donde los espíritus transitan
apresuradamente dentro de sus
ataúdes de metal desperdiciando
amor e incapacitándose para la libertad,
el que se sumerge en sucios sótanos
chocando con rostros de angustia que nunca
antes observaron luz mientras se pierden en
dosis de abandono...

Quien en lugar de caer en las paredes de
la vergüenza goza la desnudez
buscando penetrar tu centro,
el que logra desprenderse
de las tenazas creadas en palacios
que intentan atrapar la naturaleza
con terror panorámico, el grito
recorriendo inoportunamente
 los oídos de las normas que alaban
 el silencio, los pasos desobedientes
que salen de las sendas pues reconocen
que no hay historia lineal
sino un apasionante caos,
el verdugo de la pasividad obediente
que bloquea las rutas de la exploración
donde nos encontramos cara a cara
 con nosotros mismos para sentir
porciones de adrenalina y reconocer
el latido constante y así, ante los
silencios agobiantes, besar la palabra
propia y no callar más…